Reseña del libro “Manuel Balado. Sus aportes a la construcción de la neurocirugía argentina”
Abraham Agustín Campero
Médico neurocirujano y Expresidente de la Asociación Argentina de Neurocirugía, Tucumán, Argentina
Recibido: 18/08/2024. Aceptado: 23/11/2024
Abraham Agustín Campero:
acampero@hotmail.com
DOI: 10.59156/revista.v38i04.694
ORCID
Abraham Agustín Campero: 0009-0001-3995-5395
Los autores no declaran conflicto de interés
Los autores no declaran financiamiento.
RESUMEN
El libro Manuel Balado. Sus aportes a la construcción de la neurocirugía argentina, escrito por los Dres. Mezzadri y Picard, destaca la contribución fundamental en el desarrollo de la neurocirugía en Argentina y Latinoamérica de Manuel Balado, quien sobresalió por sus aportes en neuroanatomía y electrofisiología, introduciendo técnicas como la iodoventriculografía. Sus investigaciones sobre la inervación del iris, publicadas en 1927, son un ejemplo de su rigurosidad científica. Como fundador de los “Archivos Argentinos de Neurología” y editor del Zentralblatt für Neurochirurgie, contribuyó a la difusión del conocimiento en la región. Además de su labor científica, Balado fue un destacado docente, formando numerosas generaciones de neurocirujanos. Esta biografía es un valioso documento que resalta la figura de un pionero que sentó las bases de la neurocirugía en Sudamérica.
Palabras clave: Aracnoiditis optoquiasmática. Historia de la neurocirugía. Iodoventriculografía. Manuel Balado.
Book review “Manuel Balado. Sus aportes a la construcción de la neurocirugía argentina”
ABSTRACT
The book Manuel Balado. Sus aportes a la construcción de la neurocirugía argentina, written by Mezzadri and Picard, highlights his fundamental role in the development of neurosurgery in Argentina and Latin America. Manuel Balado stood out for his contributions in neuroanatomy and electrophysiology, introducing techniques such as iodoventriculography. His research on the innervation of the iris, published in 1927, is an example of his scientific rigor. As founder of the “Archives of Neurology” and editor of the Zentralblatt für Neurochirurgie, he contributed to the dissemination of knowledge in the region. In addition to his scientific work, Balado was an outstanding teacher, training numerous generations of neurosurgeons. This biography is a valuable document that highlights the figure of a pioneer who laid the foundations of neurosurgery in South America.
Keywords: History of neurosurgery. Iodoventriculography. Manuel Balado. Optochiasmatic arachnoiditis.
Este libro, de los doctores Juan Mezzadri y Nelson Picard, es el resultado de una excelente idea: escribir sobre la vida del Prof. Manuel Balado, notable pionero de la neurocirugía latinoamericana. La decisión de invitar a otros colegas a participar en su redacción ha sido acertada, ya que lo enriquece con detalles variados y mayor profundidad.
La tapa del libro, con una fotografía del profesor y su firma, anticipa una biografía bien lograda, lo que se refuerza con el subtítulo y las palabras de los editores en la contratapa. La obra comienza con la necesaria filiación, seguida de los datos de los intereses, la variada dedicación y los grandes logros, sobre todo en neuroanatomía y electrofisiología del cerebro humano. Imprescindible consideración se brinda a la neuroradiología por el aporte troncal que el Prof. Manuel Balado hizo como introductor de la iodoventriculografía. Así quedó integrada la tríada: con los nombres de Adson, Moniz y Balado.
El libro nos transporta al período de formación del profesor, en su postgrado temprano y su aprendizaje quirúrgico bajo la guía del maestro José Arce, quien fue su mentor, amigo y benefactor. Lo imaginamos diseñando, estudiando y comprobando hipótesis en notables laboratorios americanos y europeos, siempre con rigor científico, siempre aplicando el lema “Experimenta Lucifera” del filósofo Roger Bacon, siempre acompañado por la frase de nuestro Bernardo Houssay: “Fácil es lo que sabemos hacer, y difícil lo que aún no hemos aprendido”.
Así experimentó con el catgut para suturas con elementos de producción argentina en 1923 y la producción experimental de las úlceras del duodeno en 1925. Su vida como jefe de servicio y profesor titular se encuentra bien relatada, subrayando su labor como maestro en nuestra disciplina. Su legado escrito incluye la fundación de los “Archivos Argentinos de Neurología” en 1927 a sus 30 años, y asumiendo la enorme responsabilidad de ser Editor para toda Sudamérica del Zentralblatt für Neurochirurgie del histórico Prof. Tönnis, primera revista de neurocirugía en el mundo.
El libro también aborda la defensa de sus ideales en el campo de la política, como cuando mantuvo desavenencias con su amigo y sucesor Ramón Carrillo, respecto al apoyo a los aliados o la neutralidad en la Segunda Guerra Mundial. Ambos verdaderos gigantes.
El Prof. Pablo Negri expone sobre la estadía del profesor Manuel Balado en Rochester, bajo el sugestivo título “Desde la Mayo Clinic”. Lo hizo gracias a una beca de la Fundación Rockefeller, durante 15 meses, en 1925, trabajando en parte con Alfred Adson y en parte en el laboratorio de Frank Mann. El autor destaca que el profesor se convirtió en el primer argentino dedicado exclusivamente a la Neurocirugía. También resalta el tiempo que estuvo en el Peter Bent Brigham Hospital de Boston, donde trabajaba el más importante neurocirujano que el mundo ha dado a nuestra especialidad: Harvey Cushing. Los detalles de dichas pasantías están bien redactados por el autor en forma clara y cronológica, y acompaña su capítulo con fotografías y la documentación pertinente.
Prosiguiendo, el lector puede adentrarse en un tema muy específico, altamente vinculado con la semiología neurológica: la inervación del iris, escrito por el destacado oftalmólogo Roberto Ebner, quien relata cómo lo escrito por Manuel Balado se publicó en la Semana Médica de 1927. A los datos fisiológicos de esta parte del órgano de la visión se suma como novedad, por ejemplo, la lesión isquémica del quiasma óptico, producida por presión del polígono de Willis, elongación, a su vez, de un proceso expansivo subyacente; trabajo basado en el formidable conocimiento anatómico, histológico y clínico de toda la vía óptica, propia del profesor. De ahí recordaremos la lesión oftálmica “Collarete de Jorge Malbrán y Manuel Balado” expuesto a la comunidad médica en 1933, por estos dos maestros argentinos.
La descripción de la iodoventriculografia por parte del Prof. Mezzadri, editor del libro, es impecable. Tanto cuando comenta sus indicaciones, en sospecha de lesiones que llegan a deformar la geometría ventricular donde no llega el aire de la neumoencefalografía, como al señalar oposiciones a esta técnica: polémicas como aquellas entre Harvey y Riolano sobre la circulación de la sangre.
Al seguir leyendo, vemos cómo los reconocidos neurocirujanos Nelson Picard y Juan Gruarin nos instruyen sobre la forma en la que el profesor Manuel Balado estudió y sacó conclusiones valederas sobre las diferentes presiones del líquido cefalorraquídeo y sus causas, enriqueciendo la vieja teoría de Monro-Kelly y sus variantes. Posiblemente se aplique en estos términos el llamado “esquema de Balado”. Los autores explican la fenomenología esencialmente física con muy buena sintaxis.
En el siguiente título, los distinguidos colegas Carlos Patiño Yurquina y Santiago González Abbati se ocupan del desarrollo por parte de Balado de una verdadera escuela de cirugía centrada en la topografía selar y paraselar. Lo escriben de manera ordenada, con conocimiento del tema, relacionando lo propio del profesor con otros pioneros. Los conceptos del argentino están vertidos en su libro Tratamiento quirúrgico de los tumores hipofisarios y perihipofisarios, producido con el notable neurólogo Ramón Pardal en 1934. Los autores de este capítulo incluyen el abordaje propuesto, los estudios realizados en los preparados cadavéricos, la histología relevante, los imprescindibles cuadros clínicos, los porcentajes en las conclusiones y la clasificación de las patologías por parte del Prof. Manuel Balado de manera sencilla y entendible.
La obra también incluye un capítulo sobre los importantes aportes del Prof. Manuel Balado al estudio de la vía óptica, destacando su colaboración con Elizabeth Franke en el libro Das Corpus Geniculatum Externus de 1937, un formidable estudio. Como ejemplo, se cita la anatomía de las fibras ópticas nasales periféricas, y los pisos neuroanatómicos conformados por las fibras retinianas.
Luego, el coeditor Nelson Picard analiza la actividad asistencial y docente del Prof. Manuel Balado; en especial sobre su empeño en organizar la enseñanza de la neurocirugía, el número de clases, los fundamentos teóricos a seguir y los aspectos quirúrgicos de cada tema. Las clases se componían de discusiones académicas, de detalles a tener en cuenta y de las referencias a las divergencias en el mundo de la neurocirugía sobre cada cuadro clínico a tratar. Las argumentaciones se llevaban a cabo sobre patologías craneanas y raquídeas, tanto en el paciente adulto como en neurocirugía pediátrica. Lógicamente, en las últimas clases está todo lo que corresponde a la aracnoiditis optoquiasmática, síndrome descripto por el Prof. Manuel Balado junto a la distinguida oftalmóloga Paulina Satanowsky. Menciona también el uso de la endoscopía, ya en esa época temprana, para su uso intraventricular. Temas tan disimiles han sido correctamente tratados por el autor con la solvencia propia del cirujano avezado. La compilación de las clases se halla en Lecciones de Cirugía Neurológica, de 1931.
El Doctor Jorge Asconape, neurólogo director del Programa Epilepsia en la Universidad Loyola de Chicago, nos trae un capítulo sobre los trabajos del Prof. Balado en electroencefalografía: excelente método auxiliar de diagnóstico y fuente prácticamente inagotable de experimentación en neurociencias, ya se conocía desde 1929 cuando Hans Berger logró registros de actividad bioeléctrica cortical a través de los huesos craneales. El Prof. Manuel Balado repitió los registros unos pocos años después en Buenos Aires, en 1935. Sus conclusiones se publicaron en 1939 junto con los importantes colegas Luis Romero y Pedro Noiseux. Se llegó a registrar la actividad cortical en nuestro país hasta con un aparato de 8 canales, una verdadera proeza. El autor relata hábilmente las intervenciones del profesor en pacientes bajo anestesia local, registros que datan en nuestro país desde 1939.
Finalmente, la obra incluye una lista completa de las publicaciones del profesor entre 1918 y 1942, con 302 referencias bien seleccionadas.
La inmensa obra que realizó el Prof. Manuel Balado en cortos 21 años de neurocirugía es algo sumamente difícil de transmitir. Todos los autores lo hicieron con pluma eficaz, que llama a leer y releer párrafos y frases. El libro convoca a continuar los estudios y trabajos, tanto del Prof. Manuel Balado como de su sólida y siempre vigente Escuela Argentina.
Personalmente, quiero ahora cambiar la denominación que he utilizado con excesiva frecuencia en mi comentario, la de Prof. Manuel Balado. Agradecido por el tiempo de quien lea mis palabras, propongo respetuosamente cambiarla por la más simple, holística, castiza y muy merecida de “Don Manuel”.
Contribución de autoría: Abraham Agustín Campero
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